Jueves, 17 Octubre 2019
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Irak, la invasión continúa

Familia volviendo a casa el 14 de abril del 2003 tras la caída de Bagdad. Familia volviendo a casa el 14 de abril del 2003 tras la caída de Bagdad. © Peter Turnley/CORBIS

Muchos países han sufrido invasiones, dominios foráneos, revoluciones sangrientas, dictadores, guerras eternas, expansiones y retracciones. Pero existe un país que ha sufrido todos esos males juntos y, por ser cuna de las primeras civilizaciones de la historia, el traqueteo tiene un lastre de casi 7000 años; incluso en este momento se encuentra bajo una invasión nortemericana que no cede con el paso de los años.

No había nada que envidiarle al Nilo. Entre marzo y mayo los desbordes del Tigris y el Eufrates transformaban las negras tierras en las más fértiles del planeta. El trigo y la cebada crecían de manera asombrosa y, junto con las vacas, las ovejas y las cabras; la medialuna fértil o Mesopotámia, era un lugar maravilloso y rico.

4000 años antes de Cristo, habitaban esa región dos grandes grupos humanos. Al norte vivían los Mittani, etnia de pastores belicosos que a fuerza de espadas, lanza y coraje fueron extendiéndose hacia el sur.

Al Centro y hacia el sur moraban los sumerios que crearon una rica cultura basada en la educación. Preciosas ciudades crecieron de la mano de sus ricas tierras y sus expertos comerciantes. Cabe destacar que fueron los creadores de los primeros escritos cuneiformes de la historia.

Con el pasar de los años los Asirios dominaron la parte norte y central. Los caldeos y babilonios se asentaron en el sur siendo el origen semita de la humanidad.

Hacia el año 2752 AC se funda el imperio Acadio (Akadio) con las primeras dinastías sargónicas. Estos  poseían un ejercito eficiente y poderoso que les permitió extenderse conquistando Egipto, Chipre, Siria, Fenicia, Palestina y Persia.

En el año 2123 AC el rey Hammurabi funda Babilonia, cuna de las primeras leyes escritas en un código que llevó su nombre, pero los Asirios la destruyeron 50 años después.

El pueblo Asirio siguió por siglos conquistando y oprimiendo a los pueblos, hasta que una coalición entre Medos y Babilonios, en el año 606 AC, destruye Nínive, capital asiria.

El rey Nabucodonosor, fundó el segundo imperio babilónico con el esplendor del primero; pero su licencioso sucesor Belsharusur (Baltasar) fue derrotado por el persa Ciro el grande en el 538AC.

Así y todo Babilonia, ubicada a 32 Km al sur de Bagdad y sobre el Eufrates, mantuvo su esplendor. Con sus inmensas murallas, sus jardines colgantes, sus palacios y su cultura, se transformó en la satrapía más importante del imperio persa.

Con la conquista de los romanos, Babilonia perdió la categoría de principal ciudad de oriente, pero siguió siendo la Mesopotamia la principal vía comercial entre el Mediterráneo e India.

Luego de la caída del imperio romano de oriente, fue conquistada sucesivamente por diferentes imperios.

En el año 762 de nuestra era, la dinastía árabe de los Abbas decidió cambiar la capital de Damasco a Bagdad, que se fundó a las orillas del Tigris .

Años después, de la mano del califa Harum-al-Rashid (que dejó de matar mujeres con tal de oír el final de los cuentos de Sherezade), se transformó en la principal y más confortable de las ciudades islámicas. Y fueron siglos estables colmados de arte y cultura que transformaron a la capital en la Atenas de su época.

En 1258 los mongoles se apoderaron de la ciudad y al retirarse dejaron en ruinas la economía agrícola ganadera de la zona.

Luego vinieron años inestables; Turcos, turcomanos, kurdos y tártaros lucharon en y por la medialuna fértil (que ya no lo era tanto), hasta que en el siglo XVI los turcos otomanos unificaron el imperio y dieron cierta tranquilidad a la región lo que le permitió reconstruir lentamente su economía principal, la agricultura.

A comienzos del siglo XX, entre Inglaterra, Francia e Italia comenzaron a cercar al imperio otomano. De la mano del legendario Thomas Edward Lawrence, Inglaterra se apoderó de la mesopotamia y hacia 1920 estalla una revolución independentista. Para calmar las aguas, en 1921 el emir Faisal Ibn Hussain es nombrado rey de Irak, pero recién en 1932  se obtiene una seudo-independencia de la mano del pacto de Bagdad que firmaron Irak, Turquía, Pakistán, Irán, Gran Bretaña y Estados Unidos.

Aires anti-imperialistas comenzaban a flotar en medio oriente  y en 1958 el General Abdul Karim Kassim encabezó un golpe e estado en el que ejecutaron a la familia real.

Luego de coquetear con URSS y China y de una frustrada invasión a Kuwait en 1961 Kassim dio un giro hacia occidente. A pesar de esto, su planificación económica fracasó y en 1963 fue derrocado por sectores del ejército.

Y volvió la inestabilidad a la medialuna fértil hasta que, el 17 de julio de 1968, un golpe de estado colocó al partido Baas en el poder bajo la presidencia de Hassan al Bakr que instauró una especie de socialismo. Se nacionalizaron empresas extranjeras, se decretó la reforma agraria, se comenzó a industrialización del país y el petróleo pasó a ser el arma política contra el sionismo y el imperialismo.

En 1979, Saddam Hussein asumió la presidencia luego de la renuncia del primer mandatario. Su intención desde el primer momento fue lograr el liderazgo de Irak en el mundo árabe. Comenzó mal, en 1980 inició con Irán una guerra que suponía corta pero duró 8 años. Pero, como la ofensiva mantenía frenado al fundamentalismo iraní, sus vecinos Kuwaitíes y Sauditas le otorgaron blandos créditos que a demás de financiar la guerra le permitió fabricar el oleoducto hacia el Mediterráneo y algunas obras de infraestructura.

Saddam y Kissinger pusieron fin a 17 años de ruptura diplomática en 1984 por lo que quedó al descubierto la No-Neutralidad de EEUU en el conflicto Irán-Irak. El armisticio se firmó en 1988 y una importante franja iraní de 2600Km2 paso a manos de Irak.

En 1990, ante la realidad de que Kuwait extraía de las fronteras con Irak más petróleo que el permitido y suponiendo un apoyo americano, Saddam Hussein invade  al vecino por segunda vez en el siglo y por segunda vez es expulsado, esta vez por una coalición de la ONU liderada por EEUU. Agregándosele a esta expulsión un embargo comercial que hizo que a las 200.000 personas que murieron durante los bombardeos, se le sumen 500.000 en los siguientes 5 años.

Pero Saddam seguía en el poder y a pesar de los esfuerzos de EEUU por provocar su derrocamiento promoviendo revueltas internas, no logró que kurdos y Chiítas se pusieran de acuerdo en los métodos para lograrlo.

Y pasó una década más de miseria y hambre, de bombardeos, de revisiones, de luchas internas y externas de un pueblo curtido pero dolorido.

La sangre en el ojo del partido republicano Norteamericano y la ayuda de ciertos atentados poco claros, le dio a Bush la excusa para terminar definitivamente lo que su padre dejó inconcluso 10 años atrás.

Y nuevamente miles de civiles muertos, sangre y destrucción de edificios y de historia.

Pero este curtido pueblo siempre se ha levantado, han pasado tantas conquistas, esplendores, sequías y destrucción que sus genes deben estar preparados para esto. Esos genes que provienen de los inventores del ladrillo, de la escritura cuneiforme, de la arquitectura abovedada, del culto a los astros....

Y de este pueblo de paso, de guerreros sufridos, tal vez resurja Gilgamesh, aquel babilonio inmortal y poderoso que, quizás sin proponérselo, dio lugar a que en su nombre se escriba el primer poema de la historia.

Nota:

Dada las diferencias encontradas en cuanto a los años de surgimiento de cada cultura para este resumen considero que una diferencia de 50 o 100 años cuando los datos son tan relativos, no repercute dificultad alguna.

Modificado por última vez enSábado, 31 Marzo 2012 13:50
Cruz Joaquín Saubidet

Soy una buena persona, pero con malos sentimientos. O todo lo contrario. Sitio Web: cruzsaubidet.blogspot.com/