Lunes, 18 Noviembre 2019
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Kim Philby: el tercer hombre

El agente de inteligencia británico Kim Philby bromea con periodistas en la casa de su madre en Londres durante una rueda de prensa en la que fue exonerado oficialmente de ayudar a los también agentes y espías soviéticos Guy Burgess y Donald Maclean. Burgess y Maclean escaparon a la Unión Soviética en 1951 acusados de ser agentes dobles. El agente de inteligencia británico Kim Philby bromea con periodistas en la casa de su madre en Londres durante una rueda de prensa en la que fue exonerado oficialmente de ayudar a los también agentes y espías soviéticos Guy Burgess y Donald Maclean. Burgess y Maclean escaparon a la Unión Soviética en 1951 acusados de ser agentes dobles. © Bettmann/CORBIS

En 1949, el FBI descubrió que entre 1944 y 1946 un miembro de la embajada británica había estado enviando mensajes secretos a la KGB bajo el nombre código "Homer". Kim Philby, enlace entre la inteligencia americana y británica fue informado de lo que sucedía y al leer el informe no tuvo ninguna duda sobre su veracidad. Homer, era un miembro de la red de contra espionaje que el mismo dirigía para la KGB desde hacía más de veinte años.

Todo había comenzado casi treinta años antes, en la universidad de Cambridge.

Philby, hijo de un alto diplomático inglés, nació en Ambala, India en 1912. Mientras estudiaba en Cambridge se había unido al partido comunista de la mano de un aristocrático compañero de estudios, Anthony Blunt.

A través de Blunt, Philby hizo amistad con otros dos estudiantes, Donald Maclean y Guy Burgess. Juntos pasarían a la historia como "Los Cuatro de Cambridge".

El reclutamiento de ninguno de ellos había sido al azar. La NVKD, antigua KGB, trataba de seleccionar sólo a aquellos con potencial de trabajar para el gobierno británico. También buscaban a los que difícilmente pudieran ser reconocidos como comunistas. Maclean, Burgess y Blunt, abiertamente homosexuales, estaban lo más alejado posible del agente soviético ideal para los estándares de la época. Philby simplemente era hijo de uno de los más respetados miembros del servicio exterior. A pesar de esto todos se destacarían por su trabajo como espías.

{gallery}266{/gallery}En principio, los cuatro llevaron a cabo tareas de poca envergadura, mientras eran probados por la NVKD quien quería asegurarse de no haber reclutado dobles espías. Pero a medida que fueron logrando posiciones de más relevancia, la importancia del equipo se hizo obvia.

Blunt se convirtió en agente del MI5, agencia de contrainteligencia de Inglaterra equivalente al FBI, y en el curador de arte de la reina de Inglaterra. Maclean trabajaba en el servicio exterior inglés. Burgess, llegaría a ser secretario del Ministro de Relaciones Exteriores. Y llegó a ser Jefe de Inteligencia para los asuntos con Rusia.

Entre 1940 y 1945, gracias a la información que transmitieron a los rusos, más de 700 agentes de los Estados Unidos y Gran Bretaña, nunca fueron vueltos a ser vistos con vida.

Pero la red adquirió real importancia con el inicio de la guerra fría. Maclean, sobre todo, se convirtió en una pieza clave para Stalin. Asignado a la embajada británica en Washington, estaba a cargo del programa nuclear angloamericano. El desarrollo de la bomba nuclear por parte de los rusos se le atribuye en mucho al trabajo de Maclean.

Guy Burgess, por su lado, tras una breve carrera como presentador de la BBC se convirtió en secretario del Ministro del Exterior, Hector McNeil. Como secretario de McNeil, Burgess fue capaz de transmitir archivos secretos a Rusia sin ser descubierto, sacándolos en la noche para ser fotografiados y devolviéndolos en la mañana antes que McNeil llegara a su oficina.

Blunt servía de intermediario entre agentes soviéticos y sus tres compañeros, y por su relación con la familia real era capaz de hacerse con importantes rumores de palacio.

Pero sin ninguna duda la pieza más importante de todo el grupo era Philby quien desde supuesto en el MI5 y como controlador de todo lo que entraba y salía de la inteligencia británica, era capaz de sabotear cualquier investigación que fuera por buen camino. Philby era un maniático del orden, y pesar de que al igual que sus compañeros había sido atacado por el alcoholismo, y una vida personal disoluta (se casó tres veces en este período), su autocontrol en el trabajo, le había convertido en el hombre de confianza de la KGB.

Pero en 1949 las cosas dieron un giro brusco. Robert Lamphere, agente del FBI a cargo del espionaje ruso, descubrió que entre 1944 y 1946 un miembro de la embajada británica en Washington había enviado mensajes secretos a la KGB bajo el nombre código "Homer". Por eliminación, los sospechosos fueron reducidos a tres. Uno de ellos era Donald Maclean.

Philby, sabía muy bien que "Homer" era Maclean e inmediatamente le comunicó a la KGB que éste sería descubierto en cualquier momento. Blunt fue el encargado se hacer todos los arreglos para la deserción.

No podía comunicarse con Donald, este trabajaba ahora en Inglaterra, y además muy seguramente estaba siendo seguido de cerca. Por lo que se ideó un complicado plan para hacerlo.

Burgess sería removido del cargo y enviado a Londres. Una vez allí le informaría personalmente que los rusos esperaban por él. El único problema es que Burgess decidió desertar también. El 25 de mayo de 1951, Burgess y Maclean tomaron un barco a Francia y de allí huyeron a Rusia para nunca más volver. Philby jamás perdonó el error de Burgess. Cuando la noticia llegó a Washington y Londres inmediatamente empezaron a atar cabos. Alguien había soplado el inminente arresto de Maclean.

Había un tercer hombre y Philby, en cuya casa Burgess había vivido en Washington, se convirtió en el principal sospechoso. Fue enviado de vuelta a Londres, y acusado, al principio sólo de su asociación indiscreta Burgess. Más tarde de espionaje.

Pero tras decenas de interrogatorios e investigaciones ninguna acusación contra el prosperó y permaneció trabajando para la inteligencia británica por 10 años más, hasta 1963, cuando un desertor soviético lo identificó como el tercer hombre.

Doce años después de la deserción de Burgess y Maclean, Philby llegó a Rusia, y fue recibido como un héroe.

En Rusia, Burgess trató de volver a Inglaterra, pero ni los rusos lo dejaron ir ni los ingleses le dieron permiso para volver. Moriría sin haber aprendido ruso en el apartamento que compartía con su amante ruso en 1963, el año en que llegó Philby. En su testamento le dejó todo a éste, quien se negó a ir a verlo en su lecho de muerte.

Donald Maclean se adaptaría más completamente convirtiéndose en ciudadano soviético y en experto en materia económica en las relaciones con occidente. Moriría en 1983.

Kim Philby fue un héroe desde su llegada Moscú. Allí se divorcio de su esposa y se casó nuevamente con una rusa, dedicándose a ser consultor de la KGB y a profesor universitario. Harold Adrian Russell ("Kim") Philby, "The Third Man", moriría en 1988. La Unión Soviética le dio la orden de Lenín y una estampilla con su cara circuló por años como homenaje póstumo.

Después del escándalo, rumores de un cuarto hombre circularon en la inteligencia británica. Pero Anthony Blunt no sería descubierto hasta 1964. El caso de Blunt era mucho más complicado que los de sus tres compañeros. Blunt era un caballero de la corona y amigo cercano de la familia real británica.

El SIS no quería que el caso se hiciese público, y tras interrogar a Blunt sin éxito en varias ocasiones decidieron ofrecerle inmunidad si hablaba. Al preguntarle que si el había espiado para los rusos respondió como un simple si.

El caso no saldría a la opinión pública hasta 1979, cuando Margaret Thatcher le quitara el título de caballero y lo despidiera del cargo de curador de las pinturas de la reina, miembro del Trinity College y de la academia londinense.

Bajo interrogación, jamás reveló el nombre de ningún espía en funcionamiento.

Vivió en paz con su amante John Gaskin, y murió de un ataque cardíaco en 1983. Philby fue enterrado con honores en Moscú, Burgess y Maclean fueron cremados y sus cenizas devueltas a Inglaterra. Blunt, el perfecto caballero inglés, nunca abandonó Inglaterra, y está enterrado allí.

Modificado por última vez enViernes, 30 Marzo 2012 22:40
Gordon Milcham

Gordon es un escritor y cineasta venezolano residenciado en Los Angeles, California.

Sitio Web: https://www.toobigworld.com