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The Party Animal (1985)

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Pondo Sinatra fumándose un porro. Pondo Sinatra fumándose un porro. © 1985 Pan-Canadian Video Presentations

Lema: Él era un tipo ordinario. Bastante quesudo, pero ordinario.

Argumento: El ridículamente bautizado Pondo Sinatra (Matthew Causey) llega al primer año de universidad con una sola cosa en mente, perder la virginidad. Debido a que fue criado en una granja y carece de cualquier tipo de sensibilidad que le acerque a cumplir su sueño, su carnalmente exitoso amigo Studly (Timothy Carhart) y el bedel afroamericano de la universidad, Elbow (Jerry Jones), tratan de ayudarle. Los esfuerzos son en vano debido a la incompetencia de Pondo, quién sólo después de numerosos fracasos, cambios de imagen, intentos de crear afrodisiacos, consumo masivo de drogas y varios intentos de suicidio, consigue su cometido tras vender su alma al Diablo por un “pedazo de culo”.

La ayuda infernal llega cuando Pondo mezcla todos sus infructíferos afrodisiacos en un mismo envase, y accidentalmente crea una solución que le hace sexualmente irresistible a otros seres humanos, incluyendo gordas, ancianas y homosexuales (cualquier miembro sensible de estos grupos demográficos abstenerse de ver esta peli).

Antecedentes: En 1982 Twenty Century Fox financió Porky’s, comedia canadiense que se convirtió en molde de un género entero de comedias sexuales dirigidas al público masculino y adolescente. Filmada en Florida, dirigida por un estadounidense y con un elenco mayormente canadiense, entre 1982 y 1983 Porky’s tuvo una taquilla de casi 112 millones de dólares en EE.UU., sobrepasando con creces su presupuesto de 4 millones y abriendo las puertas para una innumerable serie de aborrecibles reproducciones. El casi universal linchamiento crítico de Porky’s no opacó la increíble oportunidad de lucro en el mercado juvenil, que desde mediados de los años 1970, se había transformado en un objetivo mayor de los estudios de cine con el ascenso de los B-Movies a estatus estelar tras el incontestable éxito de Tiburón y La Guerra de las Galaxias.

El género eventualmente se diluyó durante la conservadora década de Reagan, con lo sexual gradualmente opacado por lo juvenil y exploraciones más o menos serias de la juventud estadounidense, como en los trabajos de John Hughes y otros cineastas similares. Pero por un corto período después de Porky’s, los estudios de Hollywood se desbocaron en producir largometrajes vulgares y de bajo presupuesto para llenar matinés en la ahora tan explotada temporada de verano.

Canadá también aprovechó la época y produjo un buen montón de comedias juveniles que distribuyeron internacionalmente, incluyendo a The Party Animal, que como casi todas las demás resultó rentable debido a su minúsculo costo de producción.

Legado histórico: Casi ninguno. A pesar de haberse exhibido en casi todo el mundo, The Party Animal permanece como una película de culto menor desconocida para el gran público. Posteriormente su director, David Beaird, también comandó la bien recibida comedia My Chauffeur (1986) y la terrible Scorchers (1992), en la que fundamentalmente desperdició el talento de Faye Dunaway, James Earl Jones en un producto pésimo e irrelevante. Tras estas dos joyas fue condenado a la hoguera de la dirección de series de televisión.

El interés en comedias canadienses desapareció poco después, aunque gracias a la rentabilidad de The Party Animal, otras películas ligeras de ese país también consiguieron distribución mundial, como fue el caso de la también de culto Breaking All the Rules de 1985.  

Estatus: Tomando en cuenta sus casi inexistentes valores de producción y un elenco que no volvió a verse en nada de renombre, de alguna forma The Party Animal justifica no ser recordada. Sin embargo, la película no carece de méritos y es uno de los ejemplos mejor logrados de su género por diversas razones.  

Por una parte, la cinta cuenta con un sobresaliente soundtrack de bandas indies que incluye a The Buzzcocks, R.E.M., The Fleshtones, The Untouchables, Chelsea y Dream 6. La inusual selección de bandas, además de servir de ventana al underground musical anglo de la época, deja entrever cierto criterio artístico por parte de los productores. 

La cinta también contiene desnudos de algunas de las mujeres más hermosas jamás llevadas a la pantalla grande y una saludable ración de escenas en cámara lenta de estas mismas actrices trotando, haciendo aerobics, bailando y, por supuesto, en la cama. En una de las mejores escenas de la película, Pondo se viste de mujer y se cuela en el dormitorio femenino, donde convence a un grupo de conejitas a jugar póker de prendas con cartas marcadas. Lógicamente Pondo gana todas las manos mientras la cámara se pasea lentamente por el cuarto repleto de mujeres desnudas a ritmo de punk. Si usted tenía entre 12 y 16 años en 1984 (el target de la película), sin duda hubiese vendido el alma al diablo por ver esta escena una y otra vez.

El mayor mérito, sin embargo y a pesar de obvia comercialidad, es el patente surrealismo de todo el guión, el cual se mueve a paso seguro entre algunas de las escenas más grotescas y fantásticas del cine. Las exageraciones rayan en el absurdo y parecieran estar diseñadas para que nunca nadie pudiese superarlas, como cuando Pondo decide que todas las chicas gustan de tipos que consumen drogas y se aparece en una fiesta con varios kilos de mariguana, algunos potes de leche llenos de anfetaminas y un saco de perico. Ver a Matthew Causey (cuyo físico es similar al de Jim Belushi) fumar un pito del tamaño de un bate o inhalar líneas de coca tan gruesas como un brazo realmente no tiene precio. Otra acción particularmente bien lograda sucede poco después, cuando unas chicas cambian el ingrediente de un afrodisiaco inventado por Pondo con un promotor de flatulencia. La escena, que incluye a una desesperada estudiante de intercambio italiana, fue filmada dentro de un automóvil con las ventanas cerradas. Empíricamente hablando, hasta Osama Bin Laden debería reírse de esto.

La película también incluye una gran cantidad de citas memorables y una abultada carga de humor físico y escatológico que difícilmente se produciría hoy en día. Sin embargo, siendo un esfuerzo comercial de buena fe, es altamente recomendable para quienes gusten de este tipo de producciones, que con su estilo de farsa documental a la This Is Spinal Tap, se adelantó por varios años a películas más recientes.

Ejemplo de diálogo:

Pondo: Profesor Schmidt.

Profesor: Si, Herr Sinatra.

Pondo: ¿Qué es un afrodisiaco?

Profesor: La palabra afrodisiaco viene la raíz africana AFRO, que significa Pene Gigante, y del griego DISÍACO, que significa, Desear con Ansias. Clase, por favor, repitan después de mi, AFRODISIACO…

Todo el salón: ¡Deseo con ansias un pene gigante!

Créditos

Dirigida por: David Beaird.

Escrita por: David Beaird, Alan C. Fox.

Producida por: Bryan England, Mark Israel.

Cinematografía: Bryan England.

Protagonistas: Matthew Causey (Pondo Sinatra), Timothy Carhart (Studly), Jerry Jones (Elbow), Robin Harlan (Natasha).

78 minutos.

Gordon Milcham

Gordon es un escritor y cineasta venezolano residenciado en Los Angeles, California.

Sitio Web: www.facebook.com/gordon.milcham

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Una escena de The Party Animal
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1 comentario

  • Rafael Maldonado

    Esta es una de mis películas malas favoritas. Hasta tenía un amigo en el liceo que llamábamos Pondo por que no pegaba una con las muchachas. Sigue igualito.

    Rafael Maldonado Enlace al Comentario

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