El Nuevo Cojo Ilustrado

A+ A A-

Seis grados de separación a un cuadro de Frida Kahlo

Valora este artículo
(8 votos)
Frida por Nickolas Muray en 1946. Frida por Nickolas Muray en 1946. © Frida Kahlo Museum.

Del 1 al 15 de noviembre de 1938 la Galería Julien Levy en Nueva York organizó la primera exhibición en solitario de Frida Kahlo. Antes de cerrar en 1949, la galería sirvió de plataforma para el lanzamiento de numerosos artistas y es reconocida pionera en la promoción de pintores surrealistas y avant-garde. Entre otras cosas, Julien Levy introdujo el trabajo de Cartier-Bresson en los Estados Unidos, exhibió por primera vez “La Persistencia de la Memoria” de Salvador Dalí (pintura que Levy compró en París por $250) y organizó una histórica exhibición de arte moderno en enero de 1932 con obras de Pablo Picasso, Max Ernst y Marcel Duchamp entre otros. Debido a este currículo y a que la extravagante mexicana era esposa del ya famoso Diego Rivera (en el catálogo la identificaron como “Frida Rivera”) la exhibición de Kahlo fue un auténtico evento social.

Levy se enteró de la obra de Kahlo a través de André Breton, quien en 1938 viajó a Ciudad de México con su esposa Jacqueline Lamba para dar una charla sobre arte surrealista (Breton era líder del movimiento). La obra de Kahlo impresionó a Breton, quien la bautizó como surrealista y la recomendó con Levy, quien a su vez pidió a Kahlo muestras de su obra. Kahlo envió a Nueva York fotos de sus pinturas terminadas y Levy ordenó 30 para la exhibición. Entre estas obras estaban algunas ya vendidas o regaladas, incluyendo 4 que el actor Edgard G. Robinson compró el verano anterior por $800 (la primera venta de Kahlo) y un autorretrato que Kahlo pintó para León Trotski.

Breton visitó a los Rivera porque estos intercedieron ante el presidente Lázaro Cárdenas para que otorgase asilo político a Trotski y su esposa Natalia Sedova y porque ellos mismos los alojaban en su hogar de Coyoacán, entonces un suburbio de Ciudad de México. André Breton y Diego Rivera simpatizaban con Trotski, y durante la visita colaboraron en la creación del llamado “Manifiesto por un arte revolucionario e independiente”. En ese documento el trío se pronunció en contra de casi todo, incluyendo a Hitler, el fascismo, Stalin, la represión en la Unión Soviética y la decadencia del capitalismo. El manifiesto no tuvo mayor efecto histórico y la relación de sus creadores no tardó en desintegrarse por diferencias geográficas, ideológicas y personales. Entre ellas, el infructuoso flirteo de Trotski con Lamba (a quien no le hacía mucha gracia el ruso), el infructuoso flirteo de Breton con Kahlo (a quien no le hacía mucha gracia el francés) y finalmente el affaire de Trotski y su secretario Jean van Heijenoort con Kahlo (que no hicieron mucha gracia a Diego Rivera).

Durante esa visita Kahlo y Lamba también tuvieron un affaire, pero este no causó ningún conflicto. Ni Breton ni Rivera perdían el sueño por las relaciones lésbicas de sus mujeres, pero Diego no pudo ignorar el asunto con Trotski. Tras pelearse con Rivera, Trotski y su esposa se mudaron a otra residencia en mayo de 1939. Allí fue donde el pintor Luis Alfonso Siqueiros trató de asesinarlo en mayo de 1940 y el español Ramón Mercader logró hacerlo en agosto por órdenes de Stalin y con la ayuda de su madre, Caridad Mercader. Ramón era medio hermano de María Mercader, amante del director italiano Vittorio De Sica. Estos se casaron en México en 1959 porque en Italia no existía el divorcio. Este truco de divorciarse en México lo aprendieron de Carlo Ponti y Sofía Loren, quienes hicieron lo mismo en 1957 para evadir las leyes italianas, aunque sin mucho éxito. Todos terminaron nacionalizándose franceses para legalizar sus estados civiles.

Mientras tanto, en 1938 continuaban los preparativos para la exhibición de Kahlo, a la cual asistieron personalidades cercanas a Levy (con quien Kahlo tuvo un romance), la pintora Georgia O’Keeffe (con quien Kahlo también tuvo un romance), el fotógrafo Nickolas Muray (con quien Kahlo mantenía un romance) y la millonaria ultraderechista norteamericana Clare Boothe Luce (con quien Kahlo hizo historia sin necesidad de pasar por una cama).

Luce era una dramaturga exitosa. Entre otras obras escribió The Women (que fue llevada al cine dos veces) y Margin for Error (la cual fue dirigida y protagonizada en Broadway y el cine por Otto Preminger). Luce también era la esposa de Henry Luce (dueño y editor en jefe de las revistas Time, Fortune, Sports Illustrated y Life) y sería la primera mujer embajadora de los Estados Unidos (principalmente por las abultadas contribuciones de su marido a la campaña electoral de Dwight Eisenhower). Luce también fue editora de Vogue y corresponsal de guerra de Life (revista fundada por su iniciativa), en donde describió la Segunda Guerra Mundial como “un mundo donde los hombres han decidido morir juntos porque son incapaces de vivir juntos”.

Como Kahlo, además de casada Luce también era extremadamente promiscua y tuvo entre sus numerosos amantes al General Charles A. Willoughby (jefe de inteligencia de Douglas McArthur y “asesor” de Francisco Franco en España), Randolph Churchill (hijo de Winston), Roald Dahl (autor de “Charlie y la Fábrica de Chocolate”) y Joseph Kennedy (padre de John y Robert).

La relación de Luce con los Kennedy era más o menos amistosa, pero Joseph traicionó sus intereses al respaldar la tercera reelección de Franklin Delano Roosevelt en 1940 a cambio de apoyo para la carrera política de su hijo Joseph Kennedy Jr. Luce nunca olvidó esto. Después de la muerte de JFK se reveló su participación en el fiasco de Bahía de Cochinos y otras conspiraciones. También se cree que fue ella quien compró (a través de Life) la película que Abraham Zapruder filmó en Dallas, Texas, el 22 de noviembre de 1963. Ese es el famoso film que muestra el asesinato de JFK. Life no hizo pública la cinta por años y se acusa a la empresa de perder algunas partes del film. La revista también pagó a Marina Oswald (esposa de Lee Harvey Oswald) por la exclusividad de sus entrevistas pero nunca las publicó. Las teorías de conspiración abundan al respecto.

El caso de Roald Dahl es más entretenido. Debido a que Luce no simpatizaba con las trasnochadas ambiciones imperiales inglesas en África, el servicio secreto ordenó a Dahl (entonces un agente de inteligencia británico) a no quitarle el ojo de encima. Dahl era uno de los más de 1000 espías británicos enviados a EE.UU. con el objetivo de cambiar la opinión de personalidades estadounidenses sobre asuntos de interés para Inglaterra. Según la biografía de Dahl por Donald Sturrock publicada en el 2010, en el cumplimiento de sus funciones Dahl se acostó con todo tipo de mujeres norteamericanas prominentes, incluyendo a Luce. Y en una ocasión confesó que esta lo exprimió de un lado al otro de un cuarto por tres noches seguidas. Después de ese maratón, Dahl pidió a sus jefes que lo sustituyeran, pero estos le recordaron su deber patriótico. Le dijeron que cuando estuviese con ella cerrara los ojos y pensara en Inglaterra. Entonces Luce pasaba de los 40 años de los de antes y Dahl aún no llegaba a los 30.

Compleja e influyente como era, Clare Boothe Luce también era la mejor amiga de Dorothy Donovan Hale, una hermosa actriz, modelo y bailarina con mala estrella que se había suicidado un mes antes de la exhibición de Kahlo. Por casualidad, Kahlo había conocido a Dorothy en California y durante su exhibición interrogó a Luce sobre su muerte.

A Kahlo le cayó pesada Luce, pero como esta conocía a Diego Rivera, y Rivera le había dado una carta de recomendación con la esperanza que la norteamericana comisionara un retrato de sí misma, Kahlo le ofreció toda su atención. Luce mordió el anzuelo, pero en vez de encargar su retrato comisionó uno en honor a Dorothy por $400 para regalarlo a la madre de su amiga. En 1940 Luce compraría un segundo Kahlo: El autorretrato que la mexicana regaló a Trotski para conmemorar su relación con él y que Trotski no empacó cuando se mudó con su mujer en 1939.

Después de una breve estadía en un convento, Dorothy Donovan huyó de casa a los 16 años para hacer carrera como actriz. Su familia contrató detectives para traerla de vuelta pero ella regresó por sí misma cuando se le acabó el dinero. Posteriormente se infiltró en la alta sociedad estadounidense mediante dos matrimonios: uno breve con el millonario especulador bursátil Gaillard Thomas y uno trágico con el pintor norteamericano Gardner Hale, quien como Diego Rivera era reconocido por sus frescos y murales.

Durante el matrimonio con Thomas, Dorothy hizo amistades de por vida con personalidades importantes de las finanzas estadounidenses y con Hale diversificó su portafolio con grandes nombres del mundo artístico. El matrimonio con este último iba muy bien y no supiéramos nada de ella de haber seguido así, pero en diciembre de 1931 la pareja se mudó a Los Ángeles porque al pintor le comisionaron varias obras en California (donde Dorothy conoció a Kahlo y Muray). Gardner Hale no terminó ninguna de estas obras.

Poco después de llegar a California, Hale viajó a San Francisco para una reunión de trabajo. Ese viaje fue el mismo día que California fue azotada por lo que la Associated Press describió como “la tormenta más inclemente en 10 años”. Según los periódicos del 29 de diciembre 4 personas murieron el primer día de la tormenta; 3 de ellas en accidentes automovilísticos. Incluyendo a Hale, quien según el parte policial perdió el control de su automóvil en las montañas alrededor de Santa María y se precipitó 150 metros hasta el fondo de un acantilado.

Al principio Dorothy manejó la muerte de Hale con eficacia. Organizó exposiciones y celebraciones en su memoria y logró lucrarse temporalmente con su legado. Lamentablemente esto no duró mucho y poco a poco se convirtió en mantenida de sus acaudalados e influyentes amigos y amantes. Pero esa no fue la primera vez que Dorothy aprovechó sus conexiones con la alta sociedad.

Dorothy estudió arte en París después de su primer matrimonio. Allí vivió con su amiga millonaria Estelle Manville, quien tras un breve cortejo se casó con el Conde Folke Bernadotte de Suecia en el primer matrimonio de la realeza europea realizado en EE.UU. Dorothy aprovechó su amistad con la ahora Condesa Estelle Romaine Bernadotte para que le dieran proyectos a su segundo marido. Como Dorothy, Estelle enviudaría unos años después. Folke Bernadotte, el primer mediador en la historia de las Naciones Unidas, fue acribillado por sionistas en Jerusalén en 1948.

La experiencia teatral de Dorothy también fue cuestión de influencias. Su primer trabajo en las tablas fue en 1926 en el musical “Lady Be Good” con Fred y Adele Astaire. Los Astaire eran amigos de Dorothy, quienes se las arreglaron para conseguirle un papel como corista en la primera colaboración en Broadway de los hermanos Ira y George Gershwin. La obra fue un éxito que generó dos versiones fílmicas y la visibilidad suficiente para que Dorothy casi alcanzara el estrellato. Casi.

La oportunidad llegó mientras vacacionaba en La Habana en 1931. Allí conoció al productor de Hollywood Samuel Goldwyn, quien la contrató a pesar de su inexperiencia para actuar en la película Cynara (1932) junto a Ronald Colman (uno de los actores más populares de la época). Este contrato fue publicitado a todo dar en la prensa del entretenimiento, donde la maquinaria de la Metro Goldwyn Mayer la declaró la próxima gran estrella del cine mundial.

Con esto en mente, Louella Parsons (la primera columnista de cine de los EE.UU.) instó a sus lectores en julio de 1932 a anotar el nombre de Dorothy Hale porque “sin ninguna duda volverán a escuchar de ella”. Y así fue. Poco después de su llegada a Los Ángeles, Goldwyn sustituyó a Dorothy por Kay Francis (entonces la actriz mejor pagada del cine) en Cynara. A pesar de su belleza, Dorothy no se veía bien en cámara y tras algunas pruebas se hizo evidente que carecía de dotes histriónicas de importancia. Para cumplir con el contrato, Goldwyn le asignó papeles menores en la misma Cynara y The Rise of Catherine the Great  (1934). En Cynara ni siquiera apareció en los créditos.

De regreso a Nueva York, Dorothy probó sin éxito en Broadway hasta que en 1935 (año en que fue elegida junto a Joan Crawford como una de las mujeres mejor vestidas de EE.UU.) fue seleccionada junto a su amiga Rosamond Pinchot para protagonizar Abide with Me, un drama psicológico escrito por Luce (amiga en común que influyó en la selección). La obra se estrenó en un pequeño teatro en Westchester, Nueva York, y cuando llegó a Broadway Dorothy y Pinchot fueron sustituidas por otras actrices. Para suerte de ellas, porque a diferencia de otras obras de Luce, los críticos unánimemente describieron Abide with Me como un desastre.

Pinchot, a quien la prensa bautizó como “la mujer más adorable de América” tras su debut en Broadway, era sobrina de Gifford Pinchot (gobernador de Pensilvania), prima de Edie Sedgwick (musa de Warhol y amante de Dylan), ex esposa de William Gaston (ex esposo de Kay Francis, sustituta de Dorothy en Cynara), amiga personal de Eleanor Roosevelt y Elizabeth Arden, y media hermana de Mary Pinchot Meyer (amante de JFK asesinada poco después del presidente).

Mary Pinchot Meyer, por cierto, había estado casada con Cord Meyer, cabecilla de la Operación Mockingbird. Este fue un plan de la CIA para manipular la prensa nacional y extranjera. La operación fue activada con éxito durante los golpes de estado en Irán (1953) y Guatemala (1954) pero a John F. Kennedy no le hizo mucha gracia el poder de este grupo. En 1961 JFK eliminó el poder de la agencia para ejecutar acciones paramilitares, destituyó al director de la CIA Allen W. Dulles por el fracaso de Bahía de Cochinos e impugnó la Operación Northwoods; un plan adelantado por Dulles para ejecutar actos de terrorismo interno que justificaran acciones de guerra contra otras naciones. Posteriormente Lyndon Johnson nombró a Dulles como miembro de la Comisión Warren para investigar el asesinato de Kennedy. La comisión falló que a Kennedy lo mató Lee Harvey Oswald. Antes de morir en el 2007, el agente de la CIA E. Howard Hunt (quien participó en Bahía de Cochinos y Watergate) confesó que estuvo involucrado en el asesinato de Kennedy y que sus superiores fueron Cord Meyer, Lyndon Johnson y Allen W. Dulles, entre otros. Mary Pinchot Meyer aparentemente sabía esto y en 1964 le enterraron una bala en la nuca y otra en el corazón.

Como su prima, Rosamond Pinchot era de origen aristocrático y carecía de problemas financieros, pero igual que Dorothy era una mujer frustrada personal y profesionalmente. Por eso en enero de 1938 conectó el extremo de una manguera al escape de su automóvil y el otro lo introdujo en la cabina. Al día siguiente su cocinero la encontró muerta dentro en el asiento del conductor.

Tanto Pinchot como Dorothy eran mujeres hermosas, elegantes y socialmente competentes, pero también eran actrices mediocres. Peor aún, ambas ya pasaban los 30 años, que tanto en Broadway como en Hollywood significaba (y significa aún hoy día) que cualquier chance de comenzar una carrera era prácticamente nulo.

Consciente de esto, en 1938 el financista y filántropo Bernard Baruch (quien además fue consejero de los presidentes Woodrow Wilson y Franklin D. Roosevelt) le regaló $1000 a Dorothy. Baruch, uno de sus benefactores y amantes, le dijo que a los 33 estaba demasiado vieja para soñar con el estrellato y le pidió que usara el dinero para comprar un vestido que la ayudase a conseguir un buen marido.

Aunque tosco, el gesto de Baruch resumía la mentalidad de las amistades de Dorothy, quienes creían que su suerte estaba destinada a cambiar de una u otra manera. “[T]odos creíamos que una muchacha tan extraordinariamente bella no tardaría en desarrollar una carrera o encontrar otro marido”, declaró Clare Boothe Luce después de la muerte de Dorothy. Lamentablemente Dorothy tenía muy poco talento y nada de suerte”.

Dorothy recibió los $1000 de Baruch poco después de terminar una relación con Harry Hopkins, Ministro de Obras Públicas y mano derecha del Presidente Roosevelt. Hopkins era divorciado, viudo y había tenido romances con numerosas mujeres, incluyendo a Betsey Cushing (ex nuera de Roosevelt y futura esposa del millonario productor de Lo que el viento se llevó, John Hay Whitney), Carole Lombard (ganadora del Oscar y futura esposa de Clark Gable) y Paulette Goddard (ex esposa de Burgess Meredith, Erich Maria Remarque y Chaplin, de quien se divorció en México [como los De Sica] sin siquiera avisarle).

La relación de Dorothy con Hopkins fue la de más alto perfil en su vida y hasta la revista Time hizo eco de los rumores de boda en la edición del 18 de julio de 1938. Hopkins estuvo en la portada de esa edición (la segunda de tres veces), donde tras un larguísimo perfil político le preguntaron sobre su relación con Dorothy.

Según rumores, la pregunta sobre Dorothy fue idea de Luce (cuyo marido era dueño de Time) para aclarar la relación de su amiga con el político. Hopkins no cayó en el truco y respondió que no era de la “maldita incumbencia de nadie saber si estaba comprometido o no” con quien la revista describió como “Dorothy Donovan Thomas Hale, 33, bella y glamorosa chica de Pittsburgh cuya leyenda comienza en un convento e incluye trabajos como corista en Broadway, lujosos hogares en París y Southampton, la escultura, la cría de dachshunds de pelo duro, ser la esposa de un artista (el fallecido Gardner Hale, muralista) y el cine”.

Todas estas cosas eran verdades a medias, incluyendo la seriedad de la relación con Hopkins, quien por su trabajo tenía más cosas en mente que un matrimonio.

Antes de la Segunda Guerra Mundial la cartera de Obra Públicas era la más importante del gobierno de Roosevelt. Ese ministerio velaba por el monumental proyecto de sacar al país de la Gran Depresión a punta de construcciones financiadas por el estado. Bajo el liderazgo de Hopkins el gobierno de EE.UU. construyó miles de parques, escuelas y hospitales además de más de un millón de kilómetros de carreteras. Posteriormente, como consejero presidencial, Hopkins persuadió a Roosevelt de involucrarse en la guerra en Europa, viajo a Moscú a negociar con Stalin la guerra contra Alemania y promovió los acuerdos de préstamo y arriendo de armas con el Reino Unido, China, Francia y la Unión Soviética. Y todo mientras a Hopkins se lo comía un cáncer de estómago que lo mataría en 1946 a los 55 años.

Mientras tanto en Nueva York, Dorothy alquiló un estudio en el piso 16 del Hampshire House, un lujoso edificio en el extremo de sur del Parque Central donde comenzó a preparar su ajuar. Inútilmente, porque poco después de la publicación del perfil en Time, Hopkins terminó abruptamente su relación con ella.

Rumores sobre la causa de la ruptura abundan. Según Luce, quien detestaba a Roosevelt y Hopkins, el gobierno no aprobaba la relación con Dorothy por varias razones. Para empezar, Roosevelt necesitaba a Hopkins 24 horas al día (inclusive lo tenía viviendo en la Casa Blanca) y Dorothy era una distracción en momentos de gran presión tanto en América como en Europa. También se cree que Hopkins terminó la relación por la secretaria privada de Roosevelt, Marguerite LeHand, a quien también se le atribuye una relación con el Presidente.

Un par de años después Hopkins terminó casándose con Louise Macy, ex editora de Harper’s Bazaar y ex amante de John Hay Whitney. Whitney posteriormente se casó con Betsey Cushing, la ex nuera de Roosevelt y ex amante de Hopkins, y adoptó los nietos del Roosevelt antes de su muerte. Cushing no fue la única mujer que Whitney compartió con Hopkins, ya que también fue amante de Paulette Goddard tras su divorcio de Chaplin.

Otra teoría es que Hopkins nunca estuvo interesado en casarse con Dorothy. Ella lo presionó, hizo pública la relación y él la abandonó. Thomas Gardiner Corcoran (otro asesor de Roosevelt) declaró más tarde que Baruch sabía de esto y que no había dado los $1000 a Dorothy para que consiguiese un marido, sino para que consiguiese un marido que no fuese Harry Hopkins. Corcoran también confesó que Hopkins creía que Baruch hizo uso de sus influencias para silenciar a la prensa con respecto al suicidio. Esto funcionó a medias, ya que aunque el suicidio de Dorothy fue reseñado hasta por el New York Times, nunca mencionaron la relación de Dorothy con Baruch. Esta saldría a la luz pública décadas más tarde por el interés en el cuadro de Kahlo.

Como Hopkins, Corcoran también presionaría a Roosevelt para entrar en la guerra en Europa, pero por razones personales. En 1940 Adolfo Hitler lo incluyó en la lista de hombres más buscados del mundo por su influencia en la Casa Blanca. Corcoran era judío y uno de los hombres más ricos del mundo, razones por las que Hitler lo consideraba una amenaza a sus planes imperiales.

Sea como sea, lo cierto es que Dorothy sufrió por la ruptura y trató sin éxito de seguir el consejo de Baruch. Entre los candidatos estuvieron numerosos hombres de la vida social estadounidense incluyendo al ilustrador Constantin Alajalov, el columnista Russell Davenport y su ex novio, el todavía desconocido Isamu Noguchi. Noguchi se convertiría en un artista destacado del siglo XX, pero en ese entonces su mayor obra había sido un altorrelieve de concreto para decorar el Mercado Abelardo Rodríguez de Ciudad de México. Las obras comisionadas por el gobierno de México para ese mercado fueron mayormente realizadas por alumnos de Diego Rivera, quien llamó a Noguchi a participar como invitado. Noguchi y Rivera mantuvieron una relación cálida hasta que lo sorprendió en la cama con Frida.

Diego lo corrió de la casa pistola en mano, pero entre la libido de Frida y la personalidad donjuanesca de Noguchi el episodio quizás fue inevitable. Después de todo, además de llevarse a la cama a Frida y Dorothy, Noguchi tuvo relaciones con Anaïs Nin, la bailarina Ruth Page y Ann Clark Matta, esposa del pintor chileno Roberto Matta.

Matta, a quien André Breton consideraba líder de la próxima generación de surrealistas, le había sido infiel a su esposa Patricia Kane Matta con Agnes Magruder, esposa del pintor Arshile Gorky. Patricia dejó a Matta por esa infidelidad y eventualmente se casó con Pierre Matisse, hijo de Henri Matisse. Antes del matrimonio, Matisse estaba casado con Alexina Sattler, quien se divorcio por su infidelidad con Patricia y se casó con Marcel Duchamp. Pierre Matisse, era dueño de una galería en Nueva York que competía con la de Julien Levy. En esa galería Matisse vendió obras de muchos de los miembros de este círculo vicioso.

Más tarde Breton acusó a Matta de propiciar el suicidio de Gorky y fue expulsado del movimiento surrealista. Noguchi, por su parte, nunca se casó y mantuvo una relación abierta con la editora Priscilla Morgan hasta su muerte. Morgan, había sido amante de Willem de Kooning, Mark Rothko, y Richard Lindner entre otros antes de Noguchi.

Noguchi y Dorothy fueron pareja por un tiempo e incluso tomaron un crucero por el Caribe en 1933. Noguchi se benefició de esta relación al recibir comisiones de las acomodadas amistades de Dorothy, incluyendo a Luce. Noguchi estaba realmente enamorado de ella en ese entonces, y viajaron juntos por Europa y los EE.UU. Uno de sus paseos fue el histórico viaje alrededor de Connecticut en 1934 junto a Dorothy y Luce para probar la estabilidad del Dymaxion, el automóvil futurístico de Buckminster Fuller que Noguchi ayudó a diseñar. Durante el viaje también asistieron al estreno de la opera “Four Saints in Three Acts” de Virgil Thomson y Gertrude Stein. Una foto de Noguchi y Hale saliendo del teatro es una de las más conocidas de la pareja.

Pero para 1938 era claro que Noguchi no tenía interés alguno en matrimonio o relaciones románticas permanentes. Al menos no con Dorothy, quien tras la ruptura con Hopkins había sido ridiculizada por la misma prensa que hasta hacía poco ya la veía decorando la Casa Blanca (lugar de residencia de Harry Hopkins).

En estas circunstancias, Dorothy comenzó a decir a sus amigos que había planificado un largo viaje alrededor del mundo para reorganizar su vida. En ese momento la ex actriz sufría de profundos problemas financieros pero sus amistades no observaron mayores problemas cuando asistieron a la despedida en su apartamento la noche del 20 de octubre. Entre los invitados estuvieron Brock Pemberton (productor de Broadway que bautizó el premio Tony con ese nombre) y el Príncipe Drago de Italia. Boothe Luce no asistió porque estaba furiosa con Dorothy.

Luce había regalado $500 a Dorothy para que pagara la renta, pero algunos días después se enteró que esta había ordenado un vestido exorbitantemente caro en la tienda Bergdorf Goodman. Creyendo que Dorothy había gastado el dinero de la renta en el vestido, rechazó la invitación a la fiesta. Después del suicidio se enteró que el vestido lo había comprado con el dinero que le había dado Bernard Baruch.

Después de la fiesta, Dorothy asistió a una función de la obra “Oscar Wilde” junto a J. P. Morgan y su esposa y se reunió con Noguchi y Buckminster Fuller, entre otros, en el 21 Club de Manhattan.

Alrededor de la 1 AM Dorothy regresó a su apartamento y sentó frente a la maquina escribir. Allí escribió varias notas de despedida, incluyendo una en la que se disculpaba con Baruch por no seguir su consejo y alrededor de las 5 de la mañana se lanzó por la ventana. En su vestido llevaba un ramillete que le había regalado Noguchi.

Menos de un mes más tarde, Clare Boothe Luce comisionó la pintura a Frida Kahlo en la Galería Julien Levy. La idea, según Luce, era presentar a la madre de Dorothy con un retrato de su amiga. Kahlo aceptó la comisión y la exhibió en París antes de enviarla a la compradora, quien la recibió en agosto de 1939.

Luce casi se desmayó al desempacar la pintura y ver que en vez de un retrato, Kahlo había creado un retablo narrativo en el que detallaba el salto al vacío de Dorothy.

«Siempre recordaré el impacto que sentí cuando saque la pintura de la caja. Me sentí muy enferma físicamente. ¿Qué iba a hacer con esa macabra pintura del cadáver destrozado de mi amiga con su sangre chorreando por todo el marco? No podía devolverlo—en la parte superior de la pintura había un ángel agitando una bandera desplegada que proclamaba en español que se trataba de “El suicidio de Dorothy Hale, pintado a petición de Clare Boothe Luce, para la madre de Dorothy”. Nunca habría comisionado una pintura tan sangrienta de mi peor enemigo, mucho menos de mi desafortunada amiga».

En la parte inferior de la pintura, Dorothy Hale yacía en un charco de sangre sobre la acera de la calle 59 de Manhattan. Sus ojos fijos sobre cualquier futuro espectador. Hay sangre por todas partes. Y justo debajo del cadáver Kahlo escribió una nota para describir aún más su narrativa.

«En la ciudad de Nueva York el día 21 del més [sic] de Octubre de 1938, a las seis de la mañana, se suicidó la señora Dorothy Hale tirándose desde una ventana muy álta [sic] del edificio Hampshire House. En su recuerdo, [texto eliminado] éste retablo, habiendolo [sic] ejecutado Frida Kahlo».

Inicialmente Luce pensó en destruirla, pero más tarde escribió al coleccionista Frank Crowninshield (editor y fundador de Vanity Fair) que le enviaría la pintura para que la guardara después que Noguchi eliminara su nombre y otros detalles de la pintura (incluyendo al angelito y su bandera). Crowninshield admiraba a Kahlo e inmediatamente aceptó recibir la obra. Curiosamente, en 1938 había sido uno de los invitados a la primera exhibición de Kahlo y entonces la describió como "la más reciente de las ex mujeres de Diego Rivera…quien aparentemente está obsesionada con la sangre [humana]".

Años más tarde Luce dijo no recordar quien había retocado la obra. Según ella había sido Isamu Noguchi o Constantin Alajalov. Noguchi negó haber retocado la pintura de Kahlo hasta su muerte.

Luce recibió la pintura de vuelta en 1947 tras la muerte de Crowninshield, y poco después la regaló anónimamente al Museo de Arte de Phoenix. El museo sólo reveló la identidad de Luce después de su muerte en 1987.

Gordon Milcham

Gordon es un escritor y cineasta venezolano residenciado en Los Angeles, California.

Sitio Web: www.facebook.com/gordon.milcham

1 comentario

Deja un comentario

Asegúrese de incluir la información obligatoria (*) donde se indica.

© Copyright 2003-2006 El Nuevo Cojo Ilustrado Media Llc. Todos los derechos reservados. Este material no puede ser publicado, transmitido, reescrito o redistribuido sin consentimiento del autor.

Entrar or Registrarse

LOG IN

Registrarse

User Registration