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Ahora hablemos de George W. Bush. O júnior como lo llama su mamá.
El próximo mes de diciembre se celebrarán en los Estados Unidos
las elecciones presidenciales, y la plataforma de Bush ha comenzado
una campaña dirigida a brindar la mejor luz posible sobre el
aspirante a la reelección. Cosa que además de ser bien difícil, se
esta tornando en uno de los capítulos más bizarros de la historia
moderna estadounidense. Uno donde la fantasía y la realidad
realmente han estirado el concepto de credibilidad hasta el punto
que uno no sabe como darle crédito a lo que se lee y se escucha.
Tomemos como ejemplo
la reciente entrevista a la primera madre de
los Estados Unidos, Bárbara Bush, por el periodista Larry King en
CNN. En ella la señora Bush dijo que muchos periodistas le preguntan
si George Bush tenía problemas cuando era niño.
"Y la respuesta es, por supuesto, no. Él era un niño perfecto."
dijo ella molesta por tales suposiciones. "Me molesta ver como 10
hombres viejos [los pretendientes a la candidatura demócrata] corren
por todo el país, no hablando de todo lo que van a hacer, sino
hablando mal de mi precioso, valiente y brillante hijo."
Aguantando la risa (suponemos), King le entonces preguntó que era
lo más duro para ella como madre y esposa de líderes políticos.
Evidentemente senil, Bárbara respondió: “Tu puedes criticarme a mi,
pero no critiques a mis hijos ni a mi esposo ni a mis nueras, o
estas muerto.”
Y todos pensábamos que sus tendencias homicidas venían del papá,
¡Ja!
Que el actual presidente de los Estados Unidos haya estado en
rehabilitación por uso de cocaína, en alcohólicos anónimos, y que la
familia haya tenido que pagar un equipo de profesores para que le
ayudaran a pasar las materias en la universidad, son detalles que la
Sra. Bush aparentemente ha olvidado o que no clasifican como
antónimos de todo lo que ella piensa de él.
Pero mamá Bush no dijo nada que ninguna otra mamá no hubiese
dicho de su propio hijo, y por eso la plataforma de reelección la
tiene de tour por cuanta radio y televisión existe en Norteamérica.
Ella puede, prácticamente, decir lo que le de la gana. Cosa que
júnior, quiere y hace, pero que no debería.
Y es que desde que George Bush comenzó su esfuerzo por convencer
a los americanos de que merece ser presidente una segunda vez no ha
logrado, ni una vez, demostrar de que el esta capacitado para el
puesto que ya ocupa.
En otoño pasado,
Bush se presentó en el canal de televisión FOX
donde le confesó al periodista Brit Hume, la manera en la que se
entera de lo que esta pasando el mundo, corchetes nuestros:
"En la mañana [el jefe de personal] Andy Card y Condi [Asesora de
Seguridad Nacional Condolezza Rice] me hacen un recuento de lo que
esta pendiente. [Ellos] vienen y me dicen...entonces yo veo los
titulares [¿de los periódicos?]...y entonces soy capaz de saborear
lo que esta sucediendo [sic]. Rara vez yo mismo leo las historias
[del periódico], y me entero por gente que probablemente leen las
noticias ellos mismos [sic]...y la mejor forma de obtener las
noticias es de gente objetiva. Y la gente más objetiva que yo tengo
son la gente en mi gabinete, que me dicen lo que esta pasando en el
mundo."
Es increíble, y dadas las condiciones hasta sano, que el
presidente tenga tanta confianza en su gabinete. Pero ¿es esto
normal? En Julio del año pasado Bush le insistió a los periodistas
reunidos para una
conferencia en la Casa Blanca, que él le había
dado suficiente tiempo a Saddam Hussein para permitir la entrada de
los inspectores de las Naciones Unidas, y "él no los dejo entrar"
["...and he wouldn't let them in."]. A pesar de que Bush considera a
sus asesores como la gente más objetiva, debería reconsiderar de
quien recibe las noticias, ya que obviamente nunca se enteró de que
Irak dejó entrar a los inspectores de armas de las Naciones Unidas,
y la única razón por la que estos abandonaron el país fue para
evitar ser bombardeados por él mismo.
¿Fue esto el producto de una laguna mental de Condolezza Rice? ¿Acaso
en la Casa Blanca nunca se enteraron de quien era Hans Blix? I don't
think so my friend.
Quizás Bush realmente sea idiota, pero inclusive en ese caso,
alguien estuviera haciendo algo para que no luciera como tal.
Como Chauncey Gardiner, el personaje creado por Kosinski, el
presidente de los Estados Unidos se encuentra separado de la
realidad, pero hasta donde esto es el producto de una mente poco
brillante y hasta una pose en búsqueda de excusar una conducta
maliciosa, es algo difícil de determinar.
En una
entrevista a Tim Russert el pasado 8 de febrero en el
canal de televisión NBC, luciendo más confundido de lo usual Bush
afirmó no sólo que el pueblo de Irak le ha dado una gran bienvenida
a las tropas estadounidenses, sino que sus políticas internas en los
Estados Unidos eran una maravilla. "El presupuesto que acabo de
proponer al Congreso corta el déficit por la mitad en cinco años."
dijo como si nada, cuando en realidad si leyera el periódico por él
mismo, o si tan solo oyera radio o viera televisión, sabría que lo
que esta sucediendo en el presupuesto nacional es todo lo contrario.
Que el déficit es más grande que cuando el gobierno de los Estados
Unidos se declaró en quiebra a finales de los setenta y que la marca
de $7 trillones de dólares en deuda externa acaba de ser pasada ante
el completo silencio de los voceros gubernamentales.
Pero él no lee el periódico, o quizás simplemente no quiere o no
le conviene.
Según Bush, esto es lo mejor que puede hacerse para seguir
manejando el país de forma objetiva. "No es que yo no respete la
prensa.” Le dijo Bush a periodistas británicos el pasado mes de
noviembre. “Yo respeto la prensa. Pero a veces es difícil ser un
líder optimista. Un líder debe proyectar una visión optimista. Es
difícil ser optimista cuando uno lee un montón de cosas acerca de
uno en el periódico."
Y optimista es. Tim Russert le preguntó a Bush que le parecía que
según las encuestas la mayoría de los norteamericanos estaban
insatisfechos con su trabajo. “¡Dios!, Yo no sé, porque estoy
trabajando duro para unir al país…Yo no hablo mal de nadie…yo no
ataco a nadie.” Dándole la vuelta a la pregunta que Bush malamente
había esquivado Russert atacó de nuevo, preguntándole acerca del
rechazo de los europeos a su gobierno: “¡Demonios! Yo no sé. Ronald
Reagan era bastante impopular en Europa…estoy tratando de mantenerme
en buena compañía. Yo creo que la gente, cuando uno hace cosas
dolorosas, cuando le pides a la gente que haga cosas duras, eso
puede crear tensiones…Te diré, sin embargo, que no voy a cambiar ¿ves?
No estoy tratando de acomodarme [al gusto del público]. No voy a
cambiar mi filosofía o mi punto de vista.”
Esto es realmente aterrador, pero no es verdad de acuerdo a lo
que hemos visto en los últimos años. Durante el periodo pre-guerra
en Irak, Bush acusó a la CIA, el departamento de Estado y el
Pentágono de esconder la gravedad de la situación en Irak
minimizando en sus reportes el alcance del programa de armas
nucleares de Saddam Hussein. Pero ahora que se sabe que la amenaza
nuclear y química iraquí era una ilusión, ¿Que hacen Bush, Rice,
Rumsfeld y el resto de la pandilla de la Casa Blanca? Acusan a las
agencias del estado de haber hecho todo lo contrario, de haber
exagerado el arsenal de Irak, cuando Bush llegó a asegurar en el
2002 que él no tenía "ninguna duda de que el gobierno de Irak seguía
poseyendo y escondiendo algunas de las armas más mortales jamás
construidas."
Que los servicios de inteligencia de un país nunca puedan estar
del todo seguros de nada, y que incluso mecanismos de alta
tecnología como las fotografías de satélites espías han resultado en
centenares de ocasiones falsas alarmas, no le hizo pensar a Bush en
pedir una segunda opinión o en analizar lo que le estaban diciendo.
No. Él no tenía ninguna duda.
Lo cual es algo que Bush no puede darse el lujo de decir después
de haber confesado el 4 de junio pasado a bordo del Air Force One
que “Yo no soy muy analítico. Ustedes saben, yo no paso mucho tiempo
pensando acerca de mi mismo, acerca de porque yo hago lo que hago.”
Wow, ahora sabemos que es lo que pasa, además de no leer el
periódico, Bush es un impulsivo hijo de puta que le gusta disparar
primero y ver después.
A la mayoría del planeta le puede dar la impresión que las cosas
que George Bush ha en los últimos cuatro años en realidad no son de
su incumbencia. Que como no viven en los Estados Unidos
por lo tanto ese no es su problema. Sin embargo, en realidad,
todo lo que el presidente de los Estados Unidos haga es del mayor
interés de todos.
Millones de bocas se alimentan, mal que bien, gracias a la
estabilidad financiera de Norteamérica, y todos deberíamos jalarnos los
pelos con los problemas que enfrenta los vecinos del norte gracias a
la estancia de este retrasado mental en la Casa Blanca, del que ya
hemos heredado al menos diez años de crisis, gane quien gane las
elecciones. Y lo peor de todo es que en cuanto a responsabilidades se
refiere, él no tiene la culpa de nada.
Hace poco, obviamente borracho o dormido, Bush dijo que cuando
“yo era joven e irresponsable, yo era joven e irresponsable.” Lo
cual entendemos que significa que él ya no lo es. Sin embargo, otro
presidente de los Estados Unidos tuvo que enfrentarse a la noción de
responsabilidad de la que George Bush habla. En 1961, John F.
Kennedy tras el fiasco de Bahía de Cochinos no habló de cuando el
era joven e irresponsable, ni acusó a la CIA, que en ese caso si lo
había hecho, de ocultarle información. Ni trato de excusarse
diciendo que el no leía el periódico. No. John Kennedy se presentó
en una cadena de televisión para explicar que no iba a haber ninguna
investigación en búsqueda de chivos expiatorios, "la responsabilidad
final de cualquier falla es mía y solo mía."
Kennedy no era ningún santo, pero al menos en ese momento dio
muestras de una cordura que el actual presidente no ha ni siquiera
sugerido. Porque cuando se trata de hacer la guerra o pretender ser
un líder mundial de algún orden, la verdad, aunque duela, siempre es
mejor que cualquier fantasía. Uno puede perdonarle a alguien que sea
gafo y joven, pero no irresponsable.
"Vean, las naciones libres son naciones pacíficas.” Dijo Bush
otra vez acerca de Irak y su arsenal. “Las naciones libres no se
atacan entre ellas. Las naciones libres no producen armas nucleares.”
El orden comienza por casa my friend, predicar “haz como digo, no
como hago” nunca ha llevado a ninguna parte, y mucho menos cuando el
que lo pretende tiene problemas de comunicación tan severos como Mr.
Bush. |