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O mejor dicho, ¿es justo o moral celebrar
mientras el resto del mundo vive una tragedia inmensa? ¿Celebrar que
hemos vivido uno de los años más horrorosos desde la toma de Berlín,
si acaso?
Todo el mundo habla paja acerca de ser
solidario mientras se echa palos en el club o bar más cercano, sin
embargo consideramos que sería completamente absurdo ignorar que un
iraquí muere con cada trago que nos tomamos.
Las cosas en el mundo no están bien, y como
dijimos en un artículo hace poco, se van a poner peores. Así que
oficialmente no hay fiesta, sorry, y estamos donando el presupuesto
de ella a la Cruz Roja y de la Media luna Roja para darle una mano a
la gente del Medio Oriente que, ideologías aparte, la esta pasando
como la mayoría de nuestros lectores, y nosotros mismos, quizás nunca
la vayamos a pasar.
Hubo un tiempo en que solidaridad y
Latino-América eran casi sinónimos. Donde nuestro pueblo se veía a
si mismo más como parte de un planeta que como un espectador de
tragedias ajenas. Donde las alianzas y lazos fraternales valían más
que cualquier interés económico o político o lo que sea.
¿Donde coño esta ese continente? No tenemos la
más puta idea, pero las cosas pueden volver a ser así con menos
esfuerzo del que pensamos.
¿Se acuerdan aquella vez durante la Guerra de
las Malvinas en que todo el mundo con sangre latina levantó la voz
en contra de los británicos? ¿Cuando repudiamos un hecho que nos
parecía abusivo y tomamos no el lado que nos convenía sino el lado
que era más lógico, sentimental y fraternal? ¿Que pasaría si la
guerra de las Malvinas fuera hoy en día? ¿Nos callaríamos la boca
para mantener nuestros productos flotando hacia Inglaterra o los
Estados Unidos o donde fuera? ¿Venderíamos nuestra consanguinidad por
el precio de un barril de petróleo?
Coño, ¿se acuerdan el día en que todo el mundo, al menos en Venezuela,
apagó las luces por un minuto en un gesto de solidaridad con
nuestros hermanos argentinos? No a todos los venezolanos les gustan
los argentinos, pero eso no debería importar para nada a la hora de
saber a quien le debemos lealtad, o es que acaso a todo el mundo le
gustan 100% los hermanos que tiene. Cuantas veces no te ha provocado
darle un cachetón al hijo de tu mamá? Pero no por eso le vas a dar la
espalda o vas a dejarlo de apoyar algún día. El tipo es tu hermano, y le debes respeto, consideración y respaldo por encima de todos.
Quien sabe, quizás haga falta algo así para
hacernos abrir los ojos y agarrar mínimo acerca d nuestra posición
en el mundo. Ahora mismo en América Latina viven mas iraquíes,
árabes, yemeníes, turcos y musulmanes en general que americanos o
británicos. ¿Cuales son nuestros verdaderos aliados naturales?
Estas preguntas tienen muchas respuestas, pero
aunque estemos equivocados estamos siguiendo una línea de
pensamiento que tiene más corazón que otra cosa.
Así que empecemos por mostrar algo de apoyo a
nuestro hermanos del medio oriente haciendo una donación
desinteresada a ese gente que tanto nos necesita en este momento. Un
dólar, un peso, un euro o lo que sea no te va a quitar la comida de
la boca y si lo hacemos en cambote puede hacer una gran gran
diferencia en la vida de alguien que, cómo tú o cómo nosotros, hace un año
estaba tranquilo y sin nervios preocupándose de sus propios problemas cuando
las bombas empezaron a caer.
Si tú estuvieras en esa situación lo
agradecerías. Esta es la dirección:
http://www.ifrc.org/sp/index.asp
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