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¿Quién Fue San Nicolás?
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Cualquier parecido con
la realidad no es pura coincidencia
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Raúl González

Querido Sabelotodo: En
Venezuela existe la tradición del Niño Jesús, que así como en otros
países lo hace Santa Clós, trae los juguetes en Navidad. Ahora,
Jesús existió, pero ¿que hay con el tal Santa Clós o San Nicolás
como le decimos aquí? ¿Es San Nicolás, Santa Clós? Es un santo de
verdad o un invento de los comerciantes como dice un amigo mío. ¿En
quien se debe creer, en el Niño Jesús o San Nicolás? Marcos
Parada, desde la Internet
Advertencia: Si eres niño deja leer aquí so pena de
recibir una dosis mortal de escepticismo de la que dudo te cures
alguna vez. Lo digo por experiencia propia.
Estimado Marcos: San Nicolás es una de esas figuras que
esta envuelta en tanta fantasía, que se hace mas fácil explicar el
origen de una criatura submarina como Sponge Bob Square Pants.
Sin embargo, así como la tradición del Niño Jesús tiene su
trasfondo histórico, igual la tiene Santa Claus, o Clós como
tú le llamas. Ambas tradiciones están íntimamente ligadas en su
origen, que tienen tanto que
ver con la religión católica como un paquetico de Sweet n' Low.
La leyenda de San Nicolás esta basada en la historia de uno
de los tantos Santos Nicolases inscritos en la historia: San Nicolás
de Myra. Más popularmente conocido como San Nicolás de Bari,
que era un obispo turco de familia adinerada que se destacó por su
generosidad.
En una de las tantas anécdotas de su vida, y la más relevante en
nuestra historia, se dice que una vez oyó de tres niñas que
iban a ser vendidas como esclavas por su padre debido a problemas
económicos. Para evitar esto, el obispo les aseguró una dote con
monedas de oro que según algunos les tiró por la ventana. Y según otros, por la
chimenea. Como las niñas tenían unas medias secándose en ella
las monedas
cayeron adentro, iniciando una tradición que hoy en día se celebra
en casi todo el mundo occidental.
Tras su muerte un 6 de diciembre de mediados del siglo tres
después de Cristo, San Nicolás se convirtió en un santo milagroso, y para
la época del Renacimiento se había convertido en uno de los más
populares de toda Europa. Tanto así, que aun hoy en día San Nicolás es
el santo patrono de Rusia, en Inglaterra hay mas de cuatrocientas
iglesias dedicadas a su nombre, y los niños alemanes no reciben sus regalos en
Navidad, sino en Nikolaustag, el día de San Nicolás, que
se celebra el seis de diciembre en varios países europeos.
Con el transcurso del tiempo los europeos le añadieron a San
Nicolás características que tenían su origen en antiguas
tradiciones paganas, como dar regalos, o el juzgamiento anual en
invierno, que para los germanos era hecha por Odin, en viajes
por el cielo nocturno. A San Nicolás incluso se le asignaría una
contraparte, un demonio llamado Krampus, que se encargaba de
aquellos que no pasaban la prueba y que usualmente solo les dejaba
un pedazo de carbón dentro de sus medias.
Por esto, los aterrados primeros protestantes ortodoxos no
perdieron el tiempo en abolir el culto a San Nicolás,
substituyéndolo por el más apegado a las escrituras, das Christkind,
el Niño Jesús, que a partir de entonces pasó a repartir los regalos en navidad.
Los protestantes también cambiaron la fecha, del 6 de diciembre al 24, estableciendo una costumbre que con
el tiempo quedaría estampada en la cultura
cristiana, incluyendo la católica.
Sin embargo, el culto a San Nicolás no desapareció por completo,
y cuando los
holandeses se asentaron en América, la trajeron consigo moviendo la
repartición de regalos del 6 de diciembre al día de navidad. Así,
el holandés Sinter Klaas, pasaría a la cultura americana como
Santa Claus. Por eso la imagen moderna de San Nicolás es, como
cosa rara, producto de la imaginación de un trío de norteamericanos.
Pero a pesar de que la asociación de San Nicolás con la navidad
ya existía, tomó un poeta oficializar su existencia. El 23 de Diciembre de 1823 apareció en
un periódico neoyorquino, un poema firmado por Clement Clarke Moore
llamado
"A Visit From St. Nicholas" (Una Visita de San Nicolás),
también conocido como 'Twas the Night Before Christmas. En éste
Moore describe a San Nicolás bajando por las chimeneas a repartir
regalos que carga por los aires con ayuda de sus renos Dasher,
Dancer, Prancer, Vixen, Comet, Cupid, Donder y Blitzen. Algunos
años más tarde, el ilustrador Thomas Nast, le daría forma con
una caricatura. En ella
Santa viste
un traje rojo con toques de piel blanca sostenido
por una gruesa correa negra. Y el mismo Nast le daría una dirección
postal en 1885, con
una ilustración donde unos niños siguen la ruta del trineo de
Santa Claus hasta los Estados Unidos...desde el Polo Norte.
Pero la verdadera universalización de Santa Claus, llegaría en 1931,
cuando Coca-Cola comisionó al ilustrador Haddon Sundblom para
diseñar la imagen corporativa para las navidades. Sundblom,
tomó a Santa, que hasta entonces era un nomo, y le dio dimensiones
humanas. El Santa de Sundblom es el que todos conocemos, y a donde
quiera que se vendió Coca-Cola se vendió con éxito la imagen
y la costumbre, menos en los países
musulmanes, en perjuicio de los pobres niños de esa religión.
Mientras tanto, en Europa, la historia del Niño Jesús había
seguido su curso dentro de la religión católica. Tras
ser absorbida a la ya popular tradición del pesebre, este no tardó mucho
en repartir regalos el 25 de diciembre, en competencia directa con
el nomo protestante, y aunque tardó siglos en hacerlo se llevó por los cachos
a la ya casi completamente extinta costumbre de regalar en el Día
de Reyes.
Así vemos que las tradiciones de San Nicolás y el niño Jesús en
realidad poco tienen que ver con el Santo o el verdadero Niño Jesús. Por lo que discutir sobre cual es la verdadera o si esta
bien o mal creer en uno u otro es completamente irrelevante. De
hecho, personalmente considero que ambas tradiciones son
completamente inofensivas y hasta benignas.
A las dos se les puede atribuir un efecto moralizador que los
padres usan para mantener en línea a sus hijos, so pena de no recibir nada en Navidad.
Lo cual por cierto era
una tradición escandinava relacionada con un una figura demoníaca
que por puro tedio, no me voy a molestar en detallar.
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